El Castillo, un municipio del departamento del Meta, tiene una historia profundamente marcada por el conflicto. Su origen se remonta a 1954, cuando la violencia en la región Andina obligó a sus primeros pobladores a buscar refugio en nuevas tierras. Estos colonos encontraron en las estribaciones de la cordillera Oriental un lugar de esperanza, con tierras fértiles a orillas del caño Uruimes, donde comenzaron a construir su comunidad.
En 1976, este asentamiento fue elevado a la categoría de municipio bajo el nombre de ‘El Castillo’, en honor a su primer sacerdote, Waldino Castillo. Situado en la región del piedemonte llanero, El Castillo es atravesado por importantes fuentes hídricas como los ríos Ariari, Guape y La Cal, que enriquecen su biodiversidad y su potencial agrícola.


Entre sus principales atractivos naturales destaca el río La Cal, un destino preferido por residentes y visitantes. La temperatura agradable y el color cristalino de sus aguas lo convierten en un lugar formidable para disfrutar momentos inolvidables con amigos y familia. Además, su proximidad al casco urbano, a tan solo cinco kilómetros, lo hace fácilmente accesible, atrayendo a quienes buscan un rincón de tranquilidad y contacto con la naturaleza.
Credito Alcaldia de El castillo